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miércoles, 3 de junio de 2026

100 historias asombrosas de los mundiales (Leonardo Torresi y Ariel Borenstein)

Reseña:

Camisetas que se convierten en “santos sudarios”; sorprendentes “batacazos” en un torneo en el que conviven países hiperprofesionalizados con otros semiamateurs; enfrentamientos que terminan en verdaderos “escándalos”; las “ausencias” inexplicables de figuras; los ritos y cábalas que alimentan las “supersticiones”; los “goles” que marcan época; los protagonistas que se convierten en “antihéroes”; los partidos que terminan en “batallas”; los contextos políticos que relacionan a los “mundiales y el mundo”; los candidatos que concluyen en “papelones y decepciones”; quienes tuvieron, al mismo tiempo, su “Mundial y despedida”; las modificaciones realizadas en escritorios que derivaron en “cambios y novedades para la historia”, y los números extremos que califican como “récords”. Temas extraordinarios para cien historias extraordinarias.

Si el fútbol es el deporte más popular del planeta, los Mundiales potencian su alcance al infinito. La alquimia que producen genera historias fuera de lo común. Leonardo Torresi y Ariel Borenstein se plantearon el desafío de investigarlas, jerarquizarlas y clasificarlas. Seleccionaron cien para contarlas con pulso vívido, el único que permite transmitir la atmósfera mundialista.

El resultado es este libro, que echa luz sobre una suerte de lado B de casi un siglo de Mundiales: verdaderas historias extraordinarias rescatadas y puestas en el centro de la escena. Hechos que una lectura superficial puede minimizar como anécdotas, pero que tienen la capacidad de alumbrar áreas sensibles de la pasión futbolera interminable.

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martes, 19 de septiembre de 2023

Los muchachos futbolistas (Ariel Borenstein)

Reseña:

Los muchachos futbolistas cuenta la historia de una década de paradójicos desencuentros entre el primer peronismo y la principal pasión popular de Argentina. La de los años en que los jugadores consolidaron un proceso de profesionalización que se había iniciado en los 30 y se sindicalizaron.

Clave en esta época fue la huelga de futbolistas que -entre 1948 y 1949- encabezó un ícono como Adolfo Pedernera -el de La Máquina de River-, tras la cual un centenar de jugadores se fueron al exilio, provocando una sangría en las filas locales mientras el fútbol brasileño despegaba y el colombiano vivía una era dorada gracias a la participación de los argentinos que recalaron allí.

¿Por qué, a pesar de lo que significaba el fútbol para la sociedad de la época y de la activa promoción del deporte que se hizo desde el gobierno, Argentina no participó en los mundiales de Brasil 1950 ni de Suiza 1954? ¿Cómo se explica que Alfredo Di Stéfano, el primer crack global, el más genuino antecesor de Messi y Maradona, haya hecho su carrera en Colombia y en España y ya no volviera a jugar en su tierra?

Ariel Borenstein indaga en las circunstancias de este atípico momento en el que faltó sincronización entre dos de los fenómenos que definen al país, tendiendo inevitablemente un puente entre nuestros "muchachos", los que nos volvieron a ilusionar, y aquellos primeros, inolvidables y combativos "muchachos" del tango y la marcha peronista.

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martes, 11 de abril de 2017

Don Julio (Ariel Borenstein)


Sinopsis:

El libro alumbra la compleja ingeniería que desplegó el dirigente del sur del conurbano para acomodarse en la jefatura de la AFA y luego saltar a la FIFA, encantar con sus trucos a todos los dirigentes del fútbol argentino e internacional y, además, estar alineado con los gobiernos que se sucedieron desde 1979. Es una obra necesaria, y un hallazgo periodístico. Ariel Borenstein cuenta, analiza y desnuda cómo funcionó durante todo este tiempo la compleja personalidad de Grondona: el hombre que se comparaba con el Papa y tenía la suerte de los campeones, el que llegó a lo más alto de la mano del vicealmirante Carlos Alberto Lacoste, el jefe que fue secundado en sus fabulosos negocios por un pequeño círculo de allegados y parientes, el habilidoso que mostró tener muñeca y cintura para mantenerse en lo más alto durante treinta y cinco años, hasta el 30 de julio de 2014. Ese día, la muerte del dueño de la pelota cerró el círculo y le puso punto final a una historia de novela.

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